En los años 1940 fue descubierto el primer medicamento para frenar la enfermedad, la Dapsona.

No fue hasta los años ochenta que la combinación de varios medicamentos (terapia multi-droga con Dapsona, Clofazimina y Rifampicina) abriera las puertas para un tratamiento altamente efectivo.

En los últimos 20 años, 12 millones de enfermos de lepra fueron curados.

El enfermo tiene que recibir una medicación correcta en cuanto a dosificación y duración.

En el año 1999, la compañía farmacéutica Novartis firmó a través de su fundación Novartis Foundation for Sustainable Development un convenio con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para compremeterse a donar durante 6 años toda la medicación necesaria para la terapia multidroga (MDT) para todos los pacientes de lepra en el mundo. También pone a disposición de la OMS los fondos necesarios para su distribución.

La educación sanitaria es imprescindible para saber cómo cuidar los miembros y ojos para prevenir deformaciones y mutilaciones.

Desde el mismo momento del diagnóstico se debe iniciar la recuperación física, psíquica y social del enfermo.

Para conseguir un buen resultado en la rehabilitación es importante la participación activa y continuada no sólo del enfermo sino también (sobre todo) de su familia, personal sanitario y entorno social.

El enfermo de lepra es un enfermo como los demás que con tratamiento correcto deja de serlo y cura definitivamente. Excluirlo o marginarlo por haber padecido esta enfermedad es inmoral y cruel.

La mayoría de lo enfermos de lepra sufren, como consecuencia de su enfermedad, lesiones o deformaciones de sus pies y manos.

Casi dos millones de personas curadas de la lepra siguen necesitando ayuda económica y moral a causa de las secuelas de la enfermedad que conservarán de por vida.

Es muy importante evitar toda clase de heridas y especialmente quemaduras habituales debido a la falta de sensibilidad en muchas zonas de su cuerpo, por ejemplo adaptando los utensilios o herramientas que el enfermo utiliza en su trabajo o en su vida familiar. Una buena higiene es indispensable en esta enfermedad.

Años de historia, de leyenda, de ignorancia y de miedo han configurado la lepra como una enfermedad maldita, con un gran estigma social, que para los pacientes resulta a menudo más doloroso que el sufrimiento físico. A iniciativa de la OMS, en el año 1999 se firmó una alianza mundial (para la erradicación de la lepra en el mundo).

Los miembros de esta alianza se han comprometido a hacer todo lo posible para detectar y curar todos los casos de lepra en el mundo antes del año 2005, sic. Los miembros más importantes son: la OMS, la Nippon Foundation/Sasakawa Memorial Health Foundation y Novartis/Novartis Foundation for Sustainable Development. También trabajan estrechamente con los pacientes, ONGs, gobiernos, el Banco Mundial y la Danish International Development Assistance (DANIDA).

Enfermo de lepra recibe cuidados para las secuelas en los pies.
e-mail: junacc@suport.org