

La lepra es una enfermedad bacteriana cuyo agente causal es el bacilo de Hansen, que afecta principalmente la piel, diversos órganos y especialmente las mucosas, los ojos y los nervios periféricos a cualquier nivel.
Sólo un 5 % de las personas infectadas desarrollan la enfermedad.
Las personas con pocas defensas, desnutridas y con pocas condiciones de higiene así como los descendientes de enfermos de lepra, son susceptibles de enfermar en contacto con una persona leprosa que no se medica o desconoce que está enferma.
La lepra, conocida también como enfermedad de Hansen (del nombre del descubridor del bacilo causante), es aún hoy en día un serio problema en los países en vía de desarrollo y es una causa importante de incapacidades física y social.
Es una enfermedad muy antigua. La primera mención escrita data de 600 AC.
La lepra es la más compleja y crónica de todas las enfermedades bacterianas, pero al mismo tiempo la menos infecciosa de todas las enfermedades infecciosas.
Tiene un periodo de incubación de entre 3 y 5 años, y a veces hasta 20 años.
Casi dos millones de personas curadas de la lepra siguen necesitando ayuda económica y moral a causa de las secuelas de la enfermedad que conservarán de por vida. La invalidez por las secuelas en manos y pies es uno de los problemas más graves de esta enfermedad.
La enfermedad de Hansen conlleva a menudo las disminuciones propias de los enfermos crónicos y además la segregación por la sociedad en general y, a veces, por la propia familia.
En los últimos 20 años, se han curado de la lepra unos 12 millones de personas.
Hoy en día hay unas 650.000 personas leprosas bajo tratamiento, y cada año se detectan unos 755.000 casos nuevos, de los cuales un 70 % se producen en la India.